
Tengo manos suficientes para escribir, tengo una masa encefálica que me permite hacerlo.
Pero ya no tengo muchas otras cosas, cosas tan simples y complejas como mi tiempo.
Yo sólo escribo cosas fugaces, que solo son por gusto. Y no quiero perder este y otros gustos que antes mi alma gozaba.
Sin embargo, son mis propias elecciones las que me han traído hasta aquí, he sido yo todo este tiempo.
Quiero hacer tantas cosas, pero siento el deber de tantas otras.

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